Mi Carrera Náutica
Quince años pescando al sur del mundo
En 1994 me subí a una nave pesquera industrial de Pesca Chile S.A. y partí. No fue un viaje de descubrimiento romántico — fue trabajo duro, guardias largas, mar del sur de Chile en invierno, y la Antártica en lo que sea que haga la Antártica en cualquier estación. Nada que no te enseñe a respetarte a ti mismo y al océano.
Pasé quince años así. Fiordos chilenos, mar abierto, y las costas de África — tanto la del este como la del oeste, porque cuando la pesca anda bien, el barco va a donde está el pez, no a donde está el turista. Fui Capitán y Fishing Master en esa época, lo que en términos prácticos significa que era responsable de encontrar el pescado, sacarlo, y llevar el barco de vuelta entero.
"El mar austral chileno no te da una segunda oportunidad para aprender lo que debiste saber antes de zarpar."
Lo que aprendí en esos años no está en ningún curso OMI, tal como cómo leer el tiempo antes de que el tiempo te lea a ti, entrar a un fiordo que no está en las cartas de navegación, tomar decisiones cuando no hay conexión a ninguna parte y cuando el puerto más cercano está a tres o cuatro días de distancia.
El mundo offshore: cuando el mar se volvió petróleo
En 2010 hice un giro. Salí de la pesca y entré al sector offshore internacional — remolcadores, plataformas, buques de suministro, operaciones de buceo. Lo que en el rubro se llama PSV, AHTS, DSV, FSIV. Siglas que suenan aburridas pero esconden historias que no.
Trabajé para Bourbon Offshore, Tidewater Marine y ABC Maritime, y mis clientes fueron Total, Petrobras, Chevron, PDVSA, British Gas. Eso me llevó a operar en lugares que la mayoría de la gente señala en un mapa y pregunta "¿eso es seguro?":
Cada lugar tiene su propio carácter marino. Angola tiene corrientes que no aparecen en los modelos. El Golfo de Guinea te da tiempo en cinco minutos. Las aguas del Caribe te parecen amables hasta que no lo son. Todo eso lo fui anotando — no en papel, sino en esa parte del cerebro que funciona antes de que pienses conscientemente.
"En Pointe Noire, Congo, con 40 nudos de viento y un ancla mal trabada a las 3 de la madrugada, aprendes más en dos horas que en un semestre de academia."
Total S.A. me aprobó como Master para operar en sus campos petroleros del Congo, que para quienes conocen el sector saben que no es trámite menor. 749 días registrados en DP Logbook con certificación del Nautical Institute de Londres con licencia ilimitada. Son números, pero detrás de cada día hay una operación real con resultados reales.
De vuelta al sur: los fiordos de la Patagonia
En 2023 volví a Chile. No por cansancio del mundo — sino porque los fiordos de la Patagonia son el lugar más exigente y más hermoso en el que he navegado. Opero hoy en wellboats en los canales australes: naves especializadas en acuicultura que trabajan en zonas donde el GPS no basta, donde los canales cambian con la marea, y donde la meteorología hace lo que quiere.
Tengo habilitaciones para navegar sin práctico en todos los canales australes de Chile — Estrecho de Magallanes, Cabo de Hornos, Canal Beagle, Archipiélago de los Chonos, Canales de Chiloé, y más. No es coleccionismo de papeles: es el resultado de navegar esas aguas de verdad, en condiciones de verdad, año tras año.
"Hay un silencio en los fiordos de la Patagonia que no existe en ningún otro lugar del planeta. El tipo de silencio que te recuerda por qué empezaste a navegar."
Por qué existe Hijo del Mar
He visto muchas cosas en el mar. He visto errores que costaron vidas. He visto barcos mal equipados salir a aguas que no perdonan. He hablado con gente que compró su primer velero con entusiasmo pero sin información — y que después tuvo que vender, o peor.
Hijo del Mar existe para que eso no te pase a ti. No soy un instructor que enseña desde la teoría. Soy alguien que ha navegado esos canales de noche, que ha elegido equipos de seguridad que después tuvo que usar de verdad, que ha evaluado embarcaciones en puertos de cuatro continentes.
Si estás planificando una travesía, comprando tu primera embarcación, o simplemente quieres entender qué equipo necesitas para salir con tranquilidad — eso es exactamente lo que hago aquí. Sin libretín, sin marketing náutico, sin venderte lo que no necesitas.
Cuéntame tu situación. No hay preguntas tontas cuando el mar está en el medio de la conversación.